lunes, 26 de marzo de 2012

Aseguran que las críticas a la Asignación Universal por Hijo son una operación de prensa

El viceministro de Educación, Jaime Percyk, dijo este lunes que el informe que puso en duda los resultados del impacto de las netbooks y la Asignación Universal por Hijo es "una operación montada por una ONG de ex funcionarios radicales y los medios monopólicos".

"Hay un doble falseamiento: el de la ONG y el de los medios que nos tienen acostumbrados a expresar sus opiniones", dijo el funcionario a Télam, y agregó que la intención "es pegarle a dos políticas, como la AUH y el Plan Conectar Igualdad, que tienen mucho apoyo y han sido plebiscitadas en octubre del año pasado".

De esta manera, el funcionario salió al cruce de sendos artículos publicados el 22 de marzo pasado por los diarios Clarín y Nación en los que se cuestionan los resultados de la AUH en base a un relevamiento realizado por el Centro de Estudios en Políticas Públicas (CEPP), que integran el ex ministro de Educación del gobierno de la Alianza, Andrés Delich, y Gustavo Laies, ex secretario de Educación Básica de la gestión de Fernando De la Rua.

Para Percyk, "ellos expresan dudas en la distribución de computadoras y para no equivocarse no entregaron ninguna, dentro de poco van a decir que dudan sobre la construcción de escuelas cuando ellos no construyeron ninguna".

Según datos del Ministerio de Educación la AUH permitió la reincorporación de alrededor de 130 mil chicos que estaban fuera del sistema educativo y logró mejorar el presentismo en las escuelas y la relación de los alumnos con ella.

Además, el Ministerio recordó la investigación realizada por seis universidades nacionales, cuyos resultados fueron difundidos en noviembre pasado, que revelaron una mejora de la condición de vida de los alumnos, incorporando consumos creativos y culturales. 
TELAM

domingo, 25 de marzo de 2012

Ellas y el festejo


Por Mario Wainfeld
 
Imagen: Télam.

El día es resplandeciente, fácil es chequearlo y consignarlo. Ponerle número a la multitud resulta más difícil de lo habitual. Hay una seguidilla de actos (en algún momento, dos palcos diferentes montados en la Plaza de Mayo), grupos de manifestantes dispersos por varias avenidas. Algunos van pegando la vuelta pero lentifican el regreso para obturar o demorar la llegada de otros. Hay competencia, chicanas, competencias corales a ver quién alza más la voz, muy ocasionalmente un par de piñas. Es un acto pluralista, con una concurrencia enorme, para nada uniforme, multipartidario. No hay unidad, ni parece un acto sueco (o lo que uno supone que es un acto sueco) pero se rebosa vida.
El verbo para explicar qué hacen los que protagonizan el 24 de marzo siempre genera dificultades. “Recuerdan” suena ambiguo. “Conmemoran” evoca a locutores oficiales o directoras de escuela. El clima en avenidas y calles aporta otro vocablo, que parece exótico pero arrima mejor a lo que pasa: la multitud (se) festeja. No olvida, claro. No reniega de los reclamos de Verdad y Justicia, no baja las banderas o estandartes con imágenes de compañeros desaparecidos. No faltan lágrimas pero hay más risas, batifondo, abrazos, especulaciones entusiastas acerca del número de participantes. Se celebra, aunque parezca exótico. Verificar el dato es más sencillo que explicarlo, siempre lo es. En la ocasión, el cronista supone que se festejan los avances, los juicios, las condenas, la renovación siempre creciente de la asistencia. Los antiguos actos de resistencia, de aguante, de no bajar las banderas persisten en el folklore y en muchas consignas. Pero quienes avanzan hacia la Plaza festejan que avanzan, a secas.
La Chilinga, la escuela de percusión en la que baten el parche y mucho más una bocha de chicos y chicas, alardea: lleva “16 años de lucha”. Es sintomática la fecha de nacimiento: seguramente la ecología de las movilizaciones del 24 de marzo pegó un viraje en el vigésimo aniversario, allá por 1996. Tomó color, amplió el tradicional círculo de iniciados, agregó bulla.
Cuatro generaciones se entreveran, si se hace bien la cuenta: la de Madres y Abuelas, la de los setentistas, la de sus hijos, la de los nietos. Estos, claro, van en brazos o en cochecito. Las calles están colmadas pero nada impide que las familias caminen, que los bares estén abiertos y hagan su agosto, que los supermercaditos agoten bebidas y jugos. Hasta turistas hay. Si ignoraran el motivo de la convocatoria y se les contara qué se conmemora, les costaría creerlo. Entre tanto, pueden darle a la garrapiñada y al chori, que son más ricos en días así.
- - -
Hay que ver y aplaudir hasta enrojecer las palmas y los ojos la columna de los organismos. Siempre hay que verla. El batir de La Chilinga ayuda a ubicarla. Horacio Pietragalla, el nieto recuperado que es diputado nacional por el Frente para la Victoria bonaerense, trata de conducir al conjunto, altavoz en mano. Goza de una ventaja comparativa, que el cronista envidia en silencio: es muy lungo, quienes conocieron a su padre cuentan que era idéntico. Los turistas no reconocerían en ese pibe, enfrascado en su labor militante, a un señor legislador. Pietragalla les pide a los compañeros que no se apuren, no hay espacio adelante. Alguien le pega el grito: “Empujalos vos, que tenés fueros”. Todos ríen, incluido el susodicho. La columna espera, se toma su tiempo: es consabido que las Viejas siempre entran, siempre se les hace lugar. La Plaza es suya, desde la noche de la dictadura hasta esta etapa inesperada. Eso sí: jamás estuvieron tan acompañadas.
Hay Madres y Abuelas que avanzan en auto, otras patean como en los buenos tiempos. Nora Cortiñas y Tati Almeyda de Línea Fundadora, sin ir más lejos. ¿Cuántos kilómetros habrán recorrido Nora y Tati sin desfallecer, sin resignarse, sin perder la alegría de la lucha? El cronista se acerca a Nora, cada vez más chiquita y vivaz, la besa, se excusa: omitió felicitarla en su cumpleaños, el 22 de marzo. Norita absuelve: “Tenés todo el año para felicitarme”. Cumplió 82. Cortiñas y Almeida siempre sonríen, ayer reían mientras miles y miles las vitoreaban.
- - -
La mirada panorámica y varias horas de caminata no alcanzan para dar debida cuenta de todas las agrupaciones o fuerzas políticas que comparten, con mejores o peores modos, el espacio. La reseña es imperfecta y muy incompleta. Desde la CGT hasta La Cámpora. Imágenes del Che Guevara, de Néstor y Cristina Kirchner, de John William Cooke. Insignias de la Juventud Radical y hasta un grupete del ARI. Todos suman y colorean. Banderas celestes y blancas, rojas, hasta con hoz y martillo. Banderas de países hermanos, uruguayas por doquier. No caminan juntos, sólo unifican consignas cuando prima el común denominador antidictatorial.
- - -
Las movilizaciones del 24 de marzo conservan su formidable común denominador aunque son, desde hace rato, fragmentarias. Las divisiones del movimiento de derechos humanos son añosas, la de los partidos políticos está en el inventario.
Antes de la irrupción del kirchnerismo, una aplastante mayoría de los asistentes marchaba contra el gobierno democrático de turno, a su pesar o ante su indiferencia. Desde 2003 muchos militantes de trayectoria indiscutible acompañan al oficialismo, que levantó sus banderas, acogió a Madres y Abuelas en la Casa Rosada, puso fin a las leyes de la impunidad e impulsó los juicios en pos de Verdad y Justicia. El reconocimiento mutuo es lógico. También es válido que otros argentinos no se conformen y expresen demandas de la etapa. Se vocifera a favor o en contra de Cristina. En promedio, sitial único del kirchnerismo: antaño todas las consignas alusivas a Menem, De la Rúa, Cavallo o Duhalde eran puteadas, con eventuales variantes poéticas.
Las marchas ahora conjugan posiciones divergentes, tal su textura en el siglo XXI. Trasuntan una sociedad civil activa, confrontativa, plural y, ay, a veces demasiado divisiva. Cabe deplorar, año tras año, los excesos de sectarismo, el afán de protagonismo excluyente de colectivos minoritarios que tienen derecho a hacerse sentir pero que deberían calibrar con menos soberbia su representatividad relativa.
Con tamaños bagajes y contradicciones a cuestas, el común denominador existe, se propaga, entusiasma, enciende a los que van encuadrados tanto como a los miles y miles que llegan por la libre. El ojímetro del cronista tabula que los sub-40 y aun los sub-30 son mayoría. Si no lo son, empardan a todo el resto.
El común denominador crece. Y Ellas marchan, como siempre, ahora cobijadas por la multitud, por una sociedad que cada vez las honra más y por un Gobierno que las empoderó y les reconoció autoridad.
- - -
¿Qué se exalta y qué se exorciza cada 24 de marzo, cada año distinto, cada año similar? Responderlo supera la destreza del cronista, esbozarlo es, empero, tentador. Se simplificará, claro...
A partir del simbólico año ’45 irrumpió la clase trabajadora como protagonista de nuestra historia, se expandió a niveles únicos el Estado benefactor, se consagraron leyes laborales y sociales, llegó el voto femenino. Un movimiento plebeyo y desafiante copó la Plaza sin pedir permiso.
En los ’60 florecieron las libertades individuales, nuevas modalidades artísticas, una estética jamás vista, las libertades sexuales, los movimientos feministas, el rock, los pelos largos, la cultura contestataria. Un imaginario nuevo recorrió el mundo, ancló también por estas pampas.
Los ’70 fueron la etapa de la irrupción juvenil en nuestra política, las ilusiones revolucionarias, las utopías socialistas, las demandas acuciantes.
La dictadura, claro que sí, fue el terrorismo de Estado y un plan económico arrasador. También fue mucho más que eso: la intención de sepultar los mejores legados de las décadas precedentes, de instaurar una sociedad sumisa, fundada en el terror. La consigna “El silencio es salud” es, hoy día y en tal sentido, acaso más descriptiva que “Los argentinos somos derechos y humanos”.
La herencia dictatorial se derruye en los Tribunales, más vale. También en la construcción cotidiana de la democracia como sistema político y estilo de vida. La dictadura cede y se diluye con cada ampliación de derechos, con cada paso (hasta los más cortos o temblequeantes) contra la discriminación, la estigmatización o el machismo. Con cada argentino que nace sin la mochila de haber transitado esa etapa.
Entre tanto, Ellas siguen marchando. Jamás se les podrá retribuir tanto coraje, tanto ejemplo, tanta deuda. Salute, Madres y Abuelas de la Plaza, cada vez más pueblo las abraza.
 
pagina12

sábado, 24 de marzo de 2012

DISCURSO EN LA ESMA 24 DE MARZO DE 2004


24 de marzo de 2004: El Presidente de la Nación Néstor Kirchner pide "perdón en nombre del Estado" argentino por los crímenes de la dictadura militar.


lunes, 19 de marzo de 2012

Sindicatos británicos expresaron su respaldo a la búsqueda de diálogo sobre las Islas Malvinas


Sindicatos británicos de transporte aseguraron a la nueva embajadora argentina en Gran Bretaña, Alicia Castro, su acompañamiento en la búsqueda del diálogo y la negociación para encontrar una solución pacífica a la controversia entre ambos países por la soberanía en las Islas Malvinas.
Los sindicatos británicos del transporte afiliados a la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) ofrecieron una recepción de bienvenida a la Embajadora Alicia Castro, quien este lunes inició sus actividades en el Reino Unido. La ITF representa a más de cinco millones de trabajadores del transporte del mundo entero en los sectores marítimo, portuario, aéreo, ferroviario y de carreteras.


El Presidente de la ITF y su Secretario General, David Cockroft, expresaron su satisfacción por la designación de quien tiene una larga vida de militancia en defensa de los intereses de los trabajadores, y llegó a ocupar la Vicepresidencia de la ITF.

El Secretario General aseguró el apoyo de los sindicatos británicos a la gestión de la Embajadora Castro y el acompañamiento en la búsqueda del diálogo y la negociación para encontrar una solución pacífica a la controversia de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y sus espacios marítimos circundantes.

A su turno, la Embajadora Castro expresó su reconocimiento por la cálida bienvenida y el apoyo que anticiparon los sindicatos británicos a su gestión, y agregó: “Los dirigentes sindicales saben por experiencia que es imprescindible el diálogo para mantener y mejorar las condiciones de vida y de trabajo de nuestros afiliados. No hay progreso sin negociación”.

La Embajadora Castro se refirió a la necesidad de encontrar una solución pacífica y negociada que ponga fin a la anacrónica situación colonial. Asimismo juzgó inoportunas las palabras del Primer Ministro David Cameron recordando a los argentinos que hemos perdido la guerra.

“No necesitamos que nadie nos recuerde lo inapropiadas y crueles que fueron las decisiones de la dictadura cívico-militar en la Argentina. Además de los cientos de soldados que murieron en la guerra, miles de argentinos morían en campos de concentración. Hoy, en cambio, el Gobierno argentino es un paradigma de la defensa de los Derechos Humanos y la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner reclama que le demos una oportunidad a la paz

TELAM

sábado, 17 de marzo de 2012

INFORME CRITICO SOBRE EL GASTO EN EDUCACION EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

Efectos de la subejecución


/fotos/20120317/notas/na20fo01.jpg 




Según el estudio, el Ministerio de Educación no utilizó 322 millones que tenía presupuestados el año pasado, de los cuales 241 millones eran para infraestructura. Asocia la falta de inversión con el cierre de cursos ejecutado por esa cartera.


El monto destinado a la educación privada no sólo se ejecutó íntegro, sino que aumentó un 24 por ciento.
El Ministerio de Educación porteño no utilizó el año pasado 322 millones de pesos que tenía presupuestados, de los cuales 241 millones corresponden a la partida destinada a obras de Infraestructura Escolar. En forma paralela, no sólo ejecutó todo el dinero que se le había asignado como subsidio a la educación privada, sino que lo incrementó en un 24 por ciento respecto de lo previsto en el presupuesto original. Las cifras, que corresponden a un informe realizado por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), en conjunto con el colectivo Familias por la Escuela Pública, contribuyen a echar luz sobre los conflictos que hoy afectan a la escuela pública de la Ciudad.

Desde el inicio del ciclo lectivo se encendieron luces de alerta en la comunidad educativa por el cierre o “fusión” de cursos en escuelas de tres niveles, especialmente ubicadas en las zona norte y centro de la Ciudad, muchas de ellas fagocitadas por el avance de establecimientos privados, según muestra un informe elaborado por la diputada Laura García Tuñón, publicado por este diario el martes último.

Otro conflicto es el de la Villa 31, donde por falta de vacantes en ese barrio muchos chicos deben asistir a una escuela de Belgrano y el gobierno porteño no les asigna transporte escolar en cantidad suficiente pese a que un fallo judicial así se lo ordena. Los números sobre subejecución presupuestaria demuestran que dinero no es lo que falta. Por el contrario, sobra.

La subejecución del presupuesto no es un fenómeno nuevo, sino que se arrastra de gestiones anteriores pero que se intensificó en ésta. El informe de la ACIJ da cuenta de que en 2005, durante la gestión de Aníbal Ibarra, no se ejecutaron 108 millones de pesos. En 2006 y 2007, la administración de Jorge Telerman no gastó 80 millones y 58 millones, respectivamente. En 2008, ya con Mauricio Macri en el gobierno, el “ahorro” trepó a 433 millones y fue de 103 millones en 2009, escaló a 455 millones en 2010 y cerró en 322 millones el año pasado.

Los cálculos, realizados en base a los informes trimestrales del Ministerio de Hacienda de la Ciudad, confirman además que en 2011 también se subejecutaron los recursos correspondientes al programa de Infraestructura Escolar, que tiene a su cargo la construcción y el mantenimiento de escuelas. “De los 728 millones del presupuesto vigente (reajustado por Hacienda a partir de lo aprobado por la Legislatura), el Ministerio de Educación ha utilizado nada más que 487 millones, tan solo el 67 por ciento de los recursos disponibles”, sostiene el informe. Es decir, “no se han utilizado 241 millones de pesos que podrían haber sido destinados a resolver el déficit de infraestructura educativa que afecta particularmente a los distritos que tienen los niveles más altos de necesidades básicas insatisfechas”.

En forma paralela, dice el estudio, la ejecución del Presupuesto 2011 mostró que se mantienen montos elevados destinados a la educación de gestión privada; 1246 millones de pesos, contra 1150 millones en 2010. Y mientras el presupuesto sancionado por la Legislatura establecía que el gasto en educación privada fuera del 15,4 del presupuesto total del Ministerio (1008,8 millones), la ejecución finalmente fue del 17,2 por ciento del total (1246,6 millones). Así, mientras el presupuesto total de Educación se incrementó en un 15 por ciento respecto de lo aprobado por la Legislatura, la partida destinada a educación de gestión privada creció un 24 por ciento.

“Esta ejecución del gasto destinado a la educación privada se da en el contexto en que la distribución de aportes entre las escuelas de gestión privada no sigue criterios de transparencia”, advierte el informe de la ACIJ. “Muchas escuelas que cobran elevados aranceles reciben sustanciales aportes estatales, lo que tiende a profundizar las desigualdades educativas”, advierte el informe. Ya lo había advertido la organización en su informe sobre datos de 2010: “Se están subsidiando escuelas de gestión privada en zonas donde hay oferta de vacantes en las escuelas públicas”.

“El sistema de subsidios no tiene racionalidad, no hay ningún criterio objetivo para otorgarlos. Llegamos a esa conclusión después de pedir informes durante años al gobierno. Y no es un problema privativo de esta gestión, porque los subsidios estaban desde antes”, dice a Página/12 Dalile Antúnez, coordinadora del área Igualdad Educativa de la ACIJ.

Para Ernesto Golomb, de Familias x la Escuela Pública, “la subejecución del presupuesto está directamente vinculada con la decisión de cerrar cursos en escuelas primarias y secundarias, y es en parte la causa de esos cierres” (ver recuadro).

Por último, el informe cuestiona la disminución en las partidas asignadas a la educación especial, que el Gobierno de la Ciudad disminuyó en 2011 en un 32 por ciento respecto del año anterior. En efecto, de los 311 millones previstos en el presupuesto original, se redujo a 210 millones, una cifra notablemente menor a los 381 millones ejecutados en 2010. Esa disminución afecta directamente a “los dispositivos para apoyar la asistencia de niños y niñas con discapacidad o con dificultades de aprendizaje, en escuelas especiales o integrados en escuelas comunes”.

pagina12

Carta abierta de una docente al jefe de Gobierno

Por Paula Vanina Galigniana *

Cada mañana, mientras viajo hacia mi escuela en Villa Soldati, me pregunto: ¿Cómo encontrar alguna creativa forma de ubicar a mis 37 alumnos de 1º grado dentro del aula sin que queden aplastados contra una pared o el banco de otro compañero? ¿Cómo lograr desplazarme sin tener que ir pidiendo a cada pibe que se pare o simplemente saltando por arriba de la silla?

Al llegar a la escuela me encuentro con mi compañera moviendo bancos y sillas de acá para allá poniendo en práctica las mismas variantes que pasaron por mi cabeza unos minutos antes. Resignadas salimos al patio a recibir a los chicos con la certeza de que, una vez más, la pequeña y rutinaria tarea de mirar los cuadernos se transformará, sin duda, en una carrera de obstáculos.

El jueves, al salir de la escuela y escuchar sus declaraciones, pensé: cómo no nos dimos cuenta antes de que la solución era tan fácil: cerrás grados en Belgrano o Palermo y listo, mágicamente la sobrepoblación en las aulas del sur de la ciudad queda resuelta. Cómo fuimos tan tontos de no saber que las aulas que dejaban de utilizarse en un distrito podían teletransportarse para garantizar, tal como aseguraron sus palabras, que íbamos a tener clases con menos de 25 alumnos.

Tal vez sea porque yo me formé con Piaget, Vigotsky, Freire y Ferreiro mientras usted estudiaba ingeniería. O tal vez porque soy una vaga como supo decir usted alguna vez. No lo sé, lo cierto es que al escucharlo hablar sentí una mezcla de bronca y tristeza al saber que en sus manos la educación pública continúa su camino de abandono tal como demostró durante su primera gestión.

Sus respuestas, tan publicitarias como vacías, reflejan siempre la misma idea: hay que achicar lo más posible el Estado. Reducir todo lo posible y dar promesas vagas con un futuro incierto: “Cerramos grados porque no hay chicos y más adelante analizaremos y daremos respuestas donde sobran”.

En el sur tenemos problemas concretos que no se resuelven moviendo las fichas del tablero del plantel docente sino con inversión pública: necesitamos más escuelas, necesitamos más jardines para garantizar la educación inicial, necesitamos materiales, equipamiento, en síntesis, políticas educativas serias y no globos de colores.

Señor jefe de Gobierno, no utilice las necesidades de la zona sur de la ciudad, que nunca le importaron, para justificar recortes y políticas de ajuste. No intente ponernos como excusa porque los maestros y maestras del sur tenemos bien claro qué educación queremos y qué necesitamos para alcanzarla.

* Maestra de 1º grado de la Escuela Nº 21 D.E. 19.

pagina12