domingo, 23 de septiembre de 2012

LA JERARQUIA DE LA IGLESIA...



Domingo Bresci:

"La jerarquía de la Iglesia debería buscar memoria, verdad y justica"


Lo sostuvo Domingo Bresci, referente del movimiento para el Tercer Mundo, y al frente de la parroquia San Juan Bautista el Precursor, del barrio porteño de Saavedra, a 50 años de haberse ordenado sacerdote,
El sábado por la noche, el religioso concelebró una misa por todos estos años de trabajo social junto a una media docena de curas -algunos de ellos encarcelados durante la última dictadura militar, donde estuvo acompañado por amigos, fieles seguidores, el secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri, y el rabino Daniel Goldman.



En diálogo con Télam, el religioso explicó que el movimiento para el Tercer Mundo aportó una lectura del Evangelio “encarnada en el hombre e inspiró a muchos sacerdotes y laicos a comprometerse con la vida de los hombres, sus anhelos, sus luchas y la búsqueda de justicia y dignidad”.



"Lamento que muchas personas -que dicen ser católicos- hoy tengan expresiones de rechazo, desconfianza, desprecio y subestimación hacia los pobres", sostuvo Bresci, antes de la misa.



Bresci, que está al frente de la parroquia desde hace 12 años, recordó que su camino se inició el 22 de septiembre de 1962 "a la luz del Concilio Vaticano II, cuando la iglesia planteó una profunda renovación estructural y litúrgica, y más tarde profundizó en Medellín, Colombia, mientras se desencadenaba en el país la serie de gobiernos militares que irrumpieron después de Frondizi".



"Entre ese clima conciliar de profunda renovación y los golpes de Estado que arrancaron en el 62, me hice sacerdote. Pero, junto a otros, como ya había entendido que existía una manera distinta de serlo, que era desarrollando una vocación por lo social y lo popular".



El sacerdote estimó que "ante las expresiones de rechazo hacia los pobres que hoy escuchamos en los medios de comunicación debería salir al menos algún obispo a pronunciarse en contra. Ninguna encíclica ni ninguna enseñanza del evangelio postulan esas posiciones", sostuvo.



"Todo lo contrario. Esas ofensas hacia los que reciben alguna ayuda del Estado, como la Asignación Universal por Hijo, y los insultos contra la Presidenta de la Nación, deseándole todo tipo de desgracias y la muerte responden a mi entender a reacciones de una raíz político-ideológica que tienen como motor los prejuicios y la discriminación".



Bresci aclaró que "los curas villeros de hoy, más allá que puedan no estar de acuerdo con este gobierno, jamás aprobarían esas expresiones".



Para el cura tercemundista, la jerarquía de la iglesia "podría hoy hacer un aporte decidido a la búsqueda de memoria, verdad y justicia".



"Muchos sacerdotes, incluso obispos -como Enrique Angelelli en La Rioja o Carlos Ponce de León en San Nicolás-, y seminaristas y laicos de la iglesia católica fueron perseguidos, secuestrados, torturados, desaparecidos y asesinados durante la última dictadura cívico militar por su compromiso con los pobres", recordó.



Según los registros con que cuenta la justicia, hubo 170 sacerdotes que encontraron la muerte "por buscar entender las razones de la gran brecha que separa a los ricos de los pobres en un país como el nuestro".



El movimiento de los sacerdotes para el tercer mundo, explicó Bresci, "dejaba atrás la concepción individualista, espiritualista, y trascendentalista para pasar a postular otra posición encarnada en el hombre, trascendente sí, pero inmanente al mundo, y promotora de una liturgia participativa y comunitaria".



"La jerarquía de la iglesia predominante no comprende aún que podría hacer un valioso aporte. Se excusa en la idea de `no abrir las heridas y no parcializar la memoria`. Bajo ese pretexto, solo responde a algún requerimiento en el marco de los juicios por la verdad pero no alienta la búsqueda de justicia por sí misma", advirtió.



Sus primeros años como sacerdote transcurrieron en la Iglesia Cristo Rey, los siguientes 25 en San Vicente de Paul, en el barrio de Mataderos, y actualmente es sacerdote de la iglesia del barrio Saavedra, donde Hernán Benítez, confesor y consultor de Eva Perón, fue sacerdote entre 1949 y 1957.



"Durante mi formación, haber visto cómo se posicionaba la iglesia frente al peronismo en el 55 promovió mi acercamiento a ese movimiento popular que realizaba los anhelos de los pobres. Junto a otros religiosos y laicos me sumé años más tarde ya siendo sacerdote a una lectura del evangelio basada en la búsqueda de dignidad y derechos para todos los hombres", concluyó.

TELAM

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